Herramienta gratuita
Escribe a tus futuros clientes sin quemar tu dominio
Para no acabar en spam cuenta sobre todo el ritmo. Para que te contesten, lo que dices. Aquí cuidamos las dos cosas: los correos salen de uno en uno desde tu propio buzón, y la IA te ayuda a escribir el primero con técnicas de venta para el contacto en frío.
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Conecta tu buzón
Los correos salen desde tu propio buzón, con tu dominio y tu firma. Tú mandas: nosotros solo ponemos la máquina que lo hace bien.
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Tus leads, listos para escribir
Usa los emails del buscador de leads —cada búsqueda que termina aparece aquí sola, como lista y con el dominio comprobado— o importa los tuyos desde un CSV o un Excel. Cada plan tiene su cupo: lo ves en Precios.
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El primer correo, con IA
Si no sabes qué poner, la IA te lo escribe: hasta 4 versiones que retocas a tu gusto. O escríbelo tú.
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Propuestas en automático
Personaliza con el nombre y la empresa de cada uno y deja que salga solo. Propuestas de tú a tú, sin poner en riesgo tu correo.
Crea tu cuenta gratis para usarla
Sin tarjeta de crédito. Tarda menos de un minuto.
Un primer correo no vende: abre una puerta
Por eso el redactor con IA escribe con técnicas de venta para el primer contacto en frío. La principal: no contar lo bueno que eres, sino darles un motivo concreto y sin riesgo para decir «sí» (una prueba gratis, algo útil regalado, un descuento o una colaboración). Contestas unas preguntas y te propone hasta 4 versiones, cada una con un enfoque distinto:
Versión A
El regalo primero
Abre con lo que reciben gratis o sin riesgo.
Versión B
Una pregunta
Empieza con una pregunta sobre su día a día que les haga pensar «sí, me pasa».
Versión C
Ganáis los dos
Lo plantea como una colaboración entre iguales.
Versión D
Problema y salida
Nombra un problema típico de su sector y les ofrece el primer paso para resolverlo.
Las versiones se reparten entre tus contactos, así no salen todos los correos iguales. Mientras las retocas, una revisión en vivo te avisa si el correo es largo, si no acaba en pregunta, si lleva enlaces o si suena a publicidad.
Por qué no vale una herramienta de email marketing normal
Contactos públicos, no bases compradas
A una persona no puedes meterla en una plataforma de email marketing sin su consentimiento previo — y las plataformas normales te expulsan por intentarlo. A una empresa que publica su email precisamente para que le escriban sí puedes presentarle una propuesta. Esta herramienta vive exactamente ahí: contactos públicos de negocios, propuestas comerciales de tú a tú.
Tu reputación, intacta
Si sueltas cientos de correos de golpe, tu dominio pierde reputación y acabas penalizado: todo lo tuyo empieza a caer en spam, hasta los correos importantes. Aquí los envíos salen dentro de un horario, alternando variantes distintas de tu mensaje y con tiempos aleatorios entre correo y correo. Para quien lo recibe —y para Gmail— parecen escritos a mano, uno a uno.
Las bajas se respetan solas
Si una dirección no existe y el servidor la rechaza, se descarta sola y no vuelve a intentarse. Si alguien no quiere saber más de ti, se da de baja con el botón de su correo o con el enlace del pie, y queda fuera para siempre, de esta campaña y de todas las que vengan. Eso también protege tu reputación.
Lo que hace por ti sin que te enteres
Goteo lento con pausas irregulares
Un correo cada pocos minutos, nunca en ráfaga.
Calentamiento del buzón
Empieza con pocos correos al día y sube solo.
Solo en horario laboral
En la franja y los días que tú elijas.
Baja sin fricción
Botón nativo de Gmail en todos los correos y enlace en el pie, con confirmación para que ningún antivirus dé de baja a nadie por error.
Lista de supresión permanente
Quien se da de baja o rebota no vuelve a recibir nada.
Rebotes fuera
Las direcciones que el servidor rechaza se descartan solas; los avisos que te lleguen después, los pegas en Supresión.
La herramienta se encarga de la parte técnica: identificarte, una forma clara de darse de baja y respetarla siempre. Lo que permite la ley depende del país al que escribes —en España, por ejemplo, la LSSI pide en general consentimiento previo para los correos comerciales—, así que de a quién escribes, con qué base legal y qué le cuentas respondes tú, también cuando el borrador te lo ha escrito la IA. Los detalles, en los términos de uso de las herramientas.